Cursos de acción

Cursos de acción

Tiempo atrás en esta misma columna en un artículo que titulamos Prospectivas reflexionábamos sobre cuales serían los cursos de acción probables de los distintos protagonistas del accionar político local y provincial. El tiempo ha transcurrido, algunas expectativas se han concretado en tanto que otras se han diluido, el escenario va cambiando casi permanentemente lo que determina que pronósticos que meses atrás se tenían por seguros hoy ya no lo son tanto o tales hipótesis, lisa y llanamente deben descartarse.

Aún cuando se ha venido sosteniendo por los protagonistas del gobierno nacional y provincial que 2006 sería un año de gestión, que no se suscitarían en su transcurso cuestiones electorales, que los equipos de gobierno debían dedicarse a gobernar, lo cierto es que no-solo están velando las armas sino que están desarrollando estrategias destinadas a imponer sus candidatos o para conservar la porción de poder que tienen en la actualidad.

Parafraseando a aquel filósofo que dijera de si mismo que nada de lo humano le era ajeno, hoy podemos decir que nada importante de lo que pueda ocurrir políticamente en las provincias es ajeno al interés presidencial. Néstor Kirchner pretende siempre tener algo que decir y decidir respecto de las situaciones provinciales relativas al esquema de poder local. La cuestión de la elección de los próximos candidatos a Gobernador y Vice por el oficialismo ya no será exclusivamente una pelea interna del justicialismo local. En las últimas elecciones legislativas el Presidente impuso en las listas de candidatos a diputados nacionales en un lugar destacado a Patricia Vaca Narvaja, quien le responde directamente a él. El Gobernador De la Sota, disciplinadamente, como si fuera un pingüino de la primer hora, acató la sugerencia.

Hoy la Diputada intenta integrar la lista de candidatos del justicialismo para la renovación del electo gubernativo de Córdoba en 2007 como Vicegobernadora. Para el premio mayor se han anotado el Vicegobernador Juan Scharetti, el ex Ministro de Gobierno, hoy Diputado Nacional, Eduardo Acastello, el Senador Nacional Roberto Urquía y Eduardo Di Cola. De la Sota se mantiene formalmente prescindente, aunque recientemente ha declarado que su Vicegobernador es quien “está mejor posicionado”, lo que algunos interpretaron como un indicio de su preferencia.

Las relaciones entre el Juez y De la Sota no han logrado un encauzamiento institucional, manteniéndose no solo las rispideces en el trato personal sino también un enfrentamiento político que permite descartar acuerdos futuros en relación a la distribución del poder en la provincia, salvo fuertes presiones venidas desde Buenos Aires, que por ahora no se avizoran como posibles.

Luis Juez, que disputaba con el Gobernador los favores del Presidente, parece haber perdido esa carrera. No solo no incluyó en la lista de candidatos a Diputados por el Partido Nuevo a nadie que le responda directamente a Kirchner, sino que además en el debate de la ley que reformó del Consejo de la Magistratura sus Diputados votaron en contra del proyecto de la Primera Dama. Por el contrario, los Diputados que le responden al Gobernador votaron disciplinadamente con el resto del justicialismo.

Difícilmente en tales condiciones pueda Juez contar con el apoyo del Presidente en su puja con quienes pretendan suceder a De la Sota. Él deberá contar sólo con sus propias fuerzas y las de los aliados con quienes pueda llegar a acuerdos, sea programáticos o electorales. Descartada una alianza con el justicialismo, la única alternativa que se le presenta es intentar un acuerdo con el radicalismo, sea globalmente a través del Comité Provincia o a través de quienes controlan las situaciones locales. El antecedente de Río IV, en donde su apoyo permitió a Benigno Rins desplazar la administración justicialista, demuestra que dicho curso de acción es totalmente posible, no sólo allí sino también en otras ciudades importantes. Quizás, al no haber crecido Juez lo suficiente como para disputar con posibilidades de éxito la Gobernación, sino acuerda con el radicalismo en block, él decida abroquelarse en la ciudad de Córdoba e intente consolidar en el interior algunas posiciones obtenidas en las últimas elecciones legislativas a través de acuerdos del tipo Río IV.

En el radicalismo, actualmente se disputan el control del partido tres líneas internas encabezadas por Benigno Rins, Carlos Becerra y Mario Negri. Hugo Madonna logró ser reconocido como el referente del partido en San Justo, formalizando en el orden provincial una alianza con el primero de aquellos.

Si bien algunos dirigentes importantes de la UCR se han pronunciado en contra de un acuerdo con Luis Juez, tales acuerdos no son imposibles a nivel local. Nuestro Intendente Madonna debe haber hecho una detenida lectura de los resultados de la última compulsa electoral en la que el triunfo fue por muy poco margen. Por ésa razón y porque debe haber tomado muy en serio la afirmación de Schiaretti de que el justicialismo intentará recuperar el gobierno local, suponemos que debe estar desarrollando una estrategia electoral que lo ponga a cubierto de cualquier sorpresa.

Es probable que el Dr. Hugo Madonna busque un tercer mandato y que formalice un acuerdo con el juecismo que le asegure sus votos. Las encuestas lo sitúan a él muy por encima de los otros candidatos a sucederlo. Si el justicialismo se prepara para la contienda con un buen candidato –aún no se avizora nadie que lo sea- y si el mismo, a diferencia de lo que pasó con Eduardo Borgogno, cuenta con apoyo del gobierno de la provincia, el mismo puede ser en un serio rival, tanto más si la fecha de las elecciones locales coincide con la elección de Gobernador y de Presidente ya que en ése caso puede producirse un “efecto de arrastre” porque la popularidad de Néstor Carlos Kirchner es muy alta, lo que podría desbalancear la puja a favor del candidato justicialista.

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