Esperando que vengan a rescatarnos…

Esperando que vengan a rescatarnos…

Sostiene José Natanson en la Editorial de Noviembre de “Le Monde diplomatique, edición Cono Sur” que “En medio de la guerra de interpretaciones, dos conclusiones asoman nítidas tras las elecciones del 27 de octubre: el oficialismo conserva, frente a la dispersión opositora, su lugar de primera fuerza nacional y, al mismo tiempo, sufrió una derrota dura, en la provincia de Buenos Aires pero también en los demás distritos importantes del país. Ambos datos, que no son excluyentes, deberían ser la base de cualquier análisis”.

Según este mismo análisis, la causa por la cual quienes votaron al kirchnersimo en el 2011 no lo hicieron en el 2013 hay que buscarla en la denominada “nueva clase media”, a la que Natanson define como “[…] ese 30 por ciento aproximado de la población que integran, entre otros, los trabajadores formales sindicalizados, los pequeños comerciantes, los cuentapropistas y los prestadores de servicios particulares”.

Natanson caracteriza a esa “nueva clase media” como compuesta por elementos característicos de las clases populares: pocos años de educación, residencia suburbana, familias numerosas “[…] pero dispone de ingresos más parecidos a los de los sectores medios clásicos: un camionero o un operario de SMATA puede ganar lo mismo que un médico de hospital público o un docente universitario, aunque probablemente carezca de su capital patrimonial, educativo y relacional”, sostiene Natanson.

Esta nueva clase media se encuentra muy expuesta a los vaivenes del ciclo económico y, por lo tanto, es un sector altamente “irritable” a los cambios económicos. Dice Natanson que “[…] en los últimos dos años, en un contexto de desaceleración del ritmo de crecimiento e incremento de la inflación […]  la nueva clase media, ubicada en un escalón social superior a los sectores más pobres pero desprovista de los recursos de los sectores medios clásicos, se sintió decepcionada por la acumulación de promesas económicas incumplidas […]”.

Según este análisis parece cumplirse, en tiempos del kirchnersimo, aquello de “les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo”, frase que hiciera famosa el Ministro de Economía Juan Carlos Pugliese, en 1989, en medio de una gran crisis financiera, luego de un discurso donde intentó frenar la corrida bancaria.

Entre otras novedades de estas elecciones – donde 30.573.160 electores distribuidos en 90.667 mesas receptoras de votos estábamos habilitados para elegir 127 diputados y 24 senadores nacionales – hay una quiero destacar: el Registro de Infractores. La obligatoriedad de votar en nuestro país convierte a quienes no cumplan con dicha responsabilidad, en infractores al Código Nacional Electoral. Mantenerse como infractores a la ley impide ocupar cargos públicos por tres años y e impide realizar trámites en la administración municipal, provincial y nacional. Este registro queda constituido por electores de entre 18 -70 años que no votaron ni justificaron la no emisión del voto.

Comparto algunos datos con centro en lo local que estimo pueden ser de interés:
–    A nivel provincial, Unión por Córdoba ganó en 19 departamentos (en San Justo obtuvo el 47,41%), la Unión Cívica Radical en 5 y el Frente para la Victoria en 1 (departamento San Martín, cuya cabecera es Villa María). En esta elección sufragaron 15.675 ciudadanos (230 votantes más que en las PASO), que representan el 81,33% del padrón, constituido por 19.274 electores.
–    En Arroyito se impuso Unión por Córdoba, con 5.965 votos (38,05%) y le sacó al segundo, la Unión Cívica Radical, 1.756 votos de diferencia. Pero en las PASO Schiaretti más Llaryola obtuvieron 7.365 votos. Es decir que 1400 votantes se distribuyeron entre las otras opciones electorales y no lograron ser retenidas por la estrategia electoral de Unión por Córdoba. Esto, que fue una constante provincial, le costó al Intendente de San Francisco la cuarta banca de Diputado Nacional.
–    Continuando en nuestra ciudad, a pesar que la Unión Cívica Radical obtiene 512 votos más que en las PASO (había logrado 3.697 votos sumando todas las listas que participaron con ese sello –    También – en relación con las PASO – incrementaron su base electoral el PRO que en esta elección sacó1.926 votos, 565 votos más; y el Frente para la Victoria que obtuvo 1.390, 692 votos más que en agosto.
–    Con 5.965 votos Unión por Córdoba muestra que posee una base de votantes importante en Arroyito. Base que no logra – desde 1998 – convocar en cada compromiso electoral para disputar la Intendencia local.

Luciana Vázquez, luego de las PASO de agosto, hace un análisis en La Nación que titula “El kirchnersimo, ¿el culpable de todo?”, que me resultó altamente revelador y que se aplica – también – a nuestra realidad local. Se pregunta Vázquez: “¿Es posible escapar a la lógica binaria amigo-enemigo que domina la Argentina desde hace al menos setenta años, no importa si se trata de peronismo-antiperonismo, de alfonisinismo-antialfonsinismo, menemismo-antimenemismo o kirchnerismo-antickircherismo?”

A la pregunta Vázquez responde que NO y la fundamenta así: “[…] para “SALVAR” a la Argentina de Isabel Perón, la viuda, llegaron los militares. Para salvarnos de la dictadura, llegó Raúl Alfonsín, el estadista. Para salvarnos de Alfonsín, el blando, llegó Carlos Menem, el caudillo revolucionario. Para salvarnos de Menem, el neoliberal, llegó la Alianza, virtuosa. Ahí creímos que no había nadie para salvarnos de la incapacidad operativa de la virtud. Hasta que Eduardo Duhalde nos presentó a Néstor Kirchner y con él llegó el kirchnersimo y Cristina, que nos salvó. Por un tiempo. ESTAMOS OTRA VEZ ESPERANDO QUE ALGUIEN VENGA A RESCATARNOS.”

Finalmente dice Vázquez “No soy kirchnerista pero no me engaño. Sepámoslo. Tenemos un grave problema y excede al kirchnersimo […] No somos capaces de disentir con inteligencia y construir una mirada común que lime asperezas y subraye posiciones compartidas para concretar ideas que sean SOSTENIBLES EN EL TIEMPO, gobierno tras gobierno, generación tras generación. Levantamos castillitos de arena que se destruyen con cada ola, que nosotros agitamos.”

Con la irrenunciable esperanza en que el año que se inicia sea un año de encuentros y construcción de miradas comunes, les deseo una NOCHEBUENA FELIZ Y EN FAMILIA.

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