La previa más fría de la historia

La previa más fría de la historia

Falta un mes para que arranque el Mundial y en Argentina parece que faltaran dos años. Algunos hablan del mundial, otros ni siquiera eso. Pero lo que no se vive en las calles es esa efervescencia, esa ansiedad propia de la previa de todo gran acontecimiento. Parecería que los únicos alertados de la proximidad de la gran cita son los vendedores de LCDs, LEDs, SMARTs, plasmas, etc. Esta semana estuve en Barranquila, Colombia. Al llegar me encontré con un aeropuerto embanderado, los taxistas no hablan de otra cosa, la gente cuenta las horas para el debut. Todo lo opuesto a lo que, extrañamente, estamos viviendo en Argentina.

Sé que muchas veces los periodistas estamos inmersos en un microclima y creemos que todo el mundo está tan metido como nosotros en estas cuestiones. La vida moderna, cada vez más dinámica y estresante, nos tiene así, sin poder mirar demasiado para adelante. Pero sin embargo, en serio creo que hay algunos aspectos para analizar sobre esta, la previa más fría en la historia de los mundiales para los argentinos.

En primer lugar, que la cita sea en Brasil hace sentir, inconscientemente, que lograr la consagración va a ser muy difícil y que el Maracanazo es cosa del pasado. Mucha gente, en algún momento y desde su desconocimiento, creyó que la proximidad geográfica iba a transformar a este mundial en un evento amigable y más cercano que otros a nuestras posibilidades económicas.

Basta con averiguar el precio de un paquete en una agencia de viajes para darnos cuenta de que no es así. Los precios en Brasil se han cuadruplicado, y nuestra moneda, bueh, mejor no hablar de nuestra moneda. Económicamente estamos lejísimos.

Deportivamente creímos también en algún momento que estábamos más cerca de lo que hoy estamos. Si a mí me preguntan, en 2012 sentía que Messi iba a poder dar la ansiada vuelta olímpica en Rio. Hoy, veo al equipo con muchas dudas, el álbum de figuritas de las lesiones casi lleno, y al entrenador, desconcertado corriendo detrás de intereses que no son los que le dicta su intelecto. Dos casos son emblemáticos para graficar esto que observo. Tévez y Cambiasso. Ambos futbolísticamente agradan a Sabella, le gustaría citarlos, sin embrago no lo hace. Y los motivos no son futbolísticos.

A la hora de escuchar razones y fundamentos en los medios en estos últimos días, se habló de enconos “políticos” con Grondona y de que la “mesa chica” de los rosarinos (Messi, Maxi Rodríguez, Lavezzi, y el infiltrado Mascherano que no es rosarino) les habían bajado el pulgar. Ambos estuvieron afuera de este proceso desde un principio, pero hoy podrían entregar soluciones dentro de la cancha, debido a que la sensación que hay es que pasaron cuatro años y el armado del equipo no dista tanto de aquel que cayó 4 a 0 contra Alemania en Sudáfrica. Cambiasso podría otorgar equilibrio y compañía para el solitario Mascherano. Tévez una excelente alternativa, ahora que el Kun vive más afuera que adentro de las canchas por lesiones.

Sin embargo, esos “parches” se quedan afuera por cuestiones no futbolísticas. Y lo peor es que todos tomamos como normal que se diga que no van a Brasil porque tal o cual les bajó el pulgar. Cuando, hasta donde yo sabía, los jugadores deben ganarse su número en la lista definitiva dentro de la cancha. Algo no me huele bien. La gente es sabia, por algo no hay tanta expectativa. Porque que cuando arranque el primer partido nos ilusionemos es lógico. Pero pensando más allá, cuando el verdadero Mundial empiece a jugarse a partir de los octavos de final, la sensación que yo veo generalizada es que nos hemos quedado en el tiempo, que los fantasmas de Sudáfrica nos vuelven a atormentar. Ojalá me equivoque.

One thought on “La previa más fría de la historia

  1. La verdad que pienso igual que vos Juanjo, escucho siempre tu columna de los martes y me parece que ademas de Tevez y Cambiasso, a la seleccion le vendria bien el TOTO SALVIO.

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