Buitres…no sólo los de afuera

Buitres…no sólo los de afuera

El CÓNDOR ANDINO es el ave no marina de mayor envergadura, los adultos llegan a medir hasta un metro y medio de alto y hasta tres metros treinta de ancho. Los machos pesan entre 12 y 15 kilos y las hembras de 7 a 11 kilogramos. El pico es de bordes cortantes y terminado en gancho, sus patas poseen uñas cortas y bastante rectas, adaptadas para la marcha y la sujeción de sus presas. La cabeza está desprovista de plumaje, una cabeza con plumas se mancharía con sangre y otros fluidos durante la alimentación y sería difícil de mantener limpia.

El cóndor andino se distribuye en toda la Cordillera de los Andes desde el sur de la Isla de la Tierra del Fuego (territorios argentino y chileno) hasta el oeste de Venezuela. En sentido este-oeste sobre el territorio argentino alcanza los umbrales del Océano Atlántico en las provincias de Santa Cruz, Chubut y Río Negro; y, ocasionalmente, los accidentes montañosos ubicados en el oeste de la provincia de La Pampa y las Sierras de nuestra provincia de Córdoba.

Nuestro admirado cóndor andino está dentro de los denominados “BUITRES del Nuevo Mundo” o “buitres americanos”, tan de moda por estos días al llamar así al grupo de inversores-especuladores que, aprovechado situaciones de debilidad económica extrema de algunos países, compran BONOS a precios bajos (en algunos casos al 20% de su “valor nominal”) a sabiendas que litigarán el pago al valor real (también denominado “valor facial” o “valor nominal”). Compro a 20 exijo que me paguen 100. Los operadores de mercado prefieren evitar la denominación de “FONDOS BUITRES” y en su lugar los llaman “fondos de situaciones especiales” (“special situations funds”, en inglés).

Los BONOS son un instrumento legal por medio de los cuales los países acceden al mercado del crédito a los fines de hacerse de fondos, tomando la obligación de abonarlos en una fecha determinada. Cuando el 23 de diciembre de 2001 el entonces presidente interino Adolfo Rodríguez Saá declaró el CESE DEL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA, los denominados “fondos buitres” reclamaron el pago de sus acreencias. En aquel momento un solo “fondo buitre” reclamó 700 millones de dólares. Hoy, el reclamo asciende a los 1.330 millones de dólares. El cese del pago se conoce como “DEFAULT”, el que se produce cuando un deudor deja de realizar los pagos correspondientes a su acreedor.

Desde aquella decisión de Rodríguez Saá, aplaudida de pie por el Congreso Nacional, se produjeron dos intentos de llegar a un acuerdo con los acreedores externos por medio de “propuestas de reestructuración de deudas”. Este procedimiento implica una negociación con los acreedores en la que se proponen QUITAS de la DEUDA. En setiembre del 2003 el entonces ministro de Economía Roberto Lavagna propone una primera reestructuración de la deuda con una quita del 75%, la que fue rechazada por los acreedores. En junio de 2004 el Gobierno de Néstor Kirchner anuncia la “propuesta de Buenos Aires” para reestructurar los pagos de la deuda, con quitas de entre el 63% y el 45%. Operación que efectivamente inicia en enero de 2005 y que culmina el 15 de abril de ese mismo año: se renegocian 81.800 millones de dólares, lográndose una adhesión del 76,15% de la DEUDA en DEFAULT. El resto de los acreedores MANTUVO sus reclamos. A éstos se los conoce como “HOLDOUTS” (del inglés “to hold out”, quedarse fuera), en referencia a la acción que realiza el tenedor de bonos de deuda pública que se mantiene por FUERA de la NEGOCIACIÓN en el marco de una reestructuración de dicha deuda provocada por una situación de cesación de pagos o default (en la que habíamos entrado en el 2001).

Fue recién en el año 2009 cuando el entonces ministro de Economía, Amado Boudou, anuncia la REAPERTURA del CANJE de 20.000 millones de dólares de deuda para los “holdouts”, fondos buitres que no habían aceptado las condiciones de 2005. El 23 de junio de 2010, la Presidente Cristina Kirchner anuncia el fin del segundo canje de deuda, con una aceptación del 66% de los TENEDORES de BONOS DEFAULTEADOS.

Los títulos de deuda argentinos fueron emitidos bajo un acuerdo que PROHÍBE al EMISOR de DEUDA (nuestro país) otorgar a futuros acreedores GARANTÍAS o CONDICIONES MÁS FAVORABLES que al resto de los adquirentes de dicho empréstito, lo que se conoce como “cláusula pari passu”. Con este reclamo llegaron los “holdouts” ante la Corte de Apelaciones de Nueva York, la que emitió – en octubre de 2012 – un dictamen en el cual se considera que la Argentina cometió una DISCRIMINACIÓN con los “fondos buitres” y los demás bonistas que decidieron no participar de los canjes de deuda en los años 2005 y 2010, violando la cláusula pari passu.

En noviembre de 2012, el juez neoyorkino Thomas Griesa, ratifica que Argentina debe PAGAR EL 100% de la deuda que mantiene con los bonistas que NO INGRESARON a los CANJES de DEUDA. Fallo que fue apelado en febrero de este año por el gobierno de nuestro país ante la Corte Suprema de los Estados Unidos, la que el 16 de junio rechazó tratar la apelación por lo que – lo dispuesto por la Corte de Apelaciones de Nueva York y el juez Thomas Griesa – , quedó FIRME.

Cuando termino de escribir esta columna, el juez Thomas Griesa acaba de rechazar suspender temporalmente la sentencia judicial que nos obliga a pagar a los “fondos buitres”, medida que pidieron los abogados de nuestro país. Decisión – que de no poder enfrentar el pago –  nos acerca nuevamente a una CESACIÓN DE PAGOS.

La Argentina tiene una larga historia de endeudamiento externo, cuyo comienzo suele cifrarse en el empréstito que la Banca Baring otorgó al gobierno de la Provincia de Buenos Aires en 1824. De allí en más, el país vivió sucesivos episodios de endeudamiento, no carentes de rupturas. Una suerte de primera etapa de la historia de la deuda pública argentina puede considerarse CONCLUIDA al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando el gobierno del Presidente Perón, iniciado en 1946, procede al RESCATE DE LA TOTALIDAD DE LA DEUDA EXTERNA, al amparo de las particulares condiciones económicas y financieras de la posguerra. Sin embargo, desde 1955 a esta parte no hemos parado de endeudarnos externamente a un ritmo creciente. ¿Está mal? Los Estados Unidos, a diciembre de 2012, tenían una deuda externa de 15.930.000 millones de dólares, siendo uno de los más endeudados en el mundo. Esto confirma que el ENDEUDAMIENTO, usado adecuadamente, puede ser un medio apropiado para el desarrollo de los pueblos. Algo muy lejano a nuestra realidad.

Estos fondos de inversión-especulación han sido asimilados a los buitres ya que éstos – en su hábitat natural – sobrevuelan pacientemente esperando para lanzarse sobre los restos de un animal moribundo, alimentándose de la carroña. Quizás – en esto de la deuda argentina – el tema tenga que ver con los BUITRES, pero NO SÓLO LOS DE AFUERA.

One thought on “Buitres…no sólo los de afuera

  1. TENGO QUE DECIR QUE ESTE ES UN PERFECTO Y EXAUTIVO ANLISIS DEL ENDUDAMINTO ARGENTINO , CON LOS FONDOS BUITRES , EXPLICITADO PARA QUE TODOS PUEDAN HACER UN CORRECTO SEGUIMIENTO Y PERMITAME FELICITARLO LIC PORQUE NO MUCHOS SABE.N QUE NUESTO PRIMER ENDEUDAMINENTO Y HASTA ALGUNOS HISTORIADORES SOSTIENEN NUESTRO PRIMER SOBERNO (COIMA) EMPEZO POR EL EMPRESTITO DE BARING. LO FELICITO. AHORA HAY HOTRO CORRIENTE QUE SOSTIENE QUE SI PAGASEMOS LA ECONMIA DEL PAIS SE VERIA BENEFICIADA , FRENARIA EL CEPO CAMBIARIO . FAVORECERIA A LA BAJA DE LA INFLACION . Y UNA SERRE DE OTRA POLITICAS ECCONIMICAS A TODO LOS SECTORES DE LA ECONOMIA . EN FIN PUEDE QUE TODO ESTO SEA ALGO PARA DILATAR Y ENTRETENER MIENTRAS TANTO NO VEMOS LO QUE PASA EN LA REALIDAD DE MUCHOS ARGENTINOS .. CRA ANA MARIA NOYA

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