Política de entrecasa

Política de entrecasa

El debate, la disputa por espacios y las operaciones ya están plenamente instaladas en el escenario político de nuestra ciudad. Es que las elecciones para la renovación de autoridades locales están ahí, “a la vuelta de la esquina”.

Se trata del trofeo mayor que ofrece la disputa política en la ciudad: la intendencia municipal.

La certeza de que el nombre de Martín Llaryora no figurará en ninguna boleta local abre espacios en el oficialismo y despierta expectativas en la oposición, por lo cual, la próxima contienda electoral tiene varios condimentos que la hace interesante para el observador.

El oficialismo. García Aresca

Llaryora, al calor de una gestión municipal bien valorada por los sanfrancisqueños, construyó un liderazgo político fuerte, indiscutido en el peronismo local y sus aliados. Su salida de la intendencia para ocupar un ministerio en el gobierno de De la Sota y la consolidación de su figura en la política provincial deja un vacío de conducción y de candidaturas en la ciudad que abre interrogantes sobre las posibilidades electorales el año próximo.

Llaryora seguirá siendo el conductor del peronismo local, pero no puede hacerse cargo del día a día de la gestión, ni de su fuerza política.

La elección de García Aresca para suplirlo en la intendencia es un dato fuerte sobre sus preferencias, pero aún así, no desalentó a dirigentes como Gustavo Klein o Mariano Almada que dejaron en claro sus aspiraciones a ocupar el principal sillón del Palacio Tampieri. También hay varios dirigentes que quieren ganar espacios en el nuevo escenario, como Nestor Gomez, Mauricio Vaschetto, Matías Becaría o Javier De Franceschi –entre otros- que generan una tensión interna que debe ser controlada y conducida.

El escaso tiempo que falta para el momento de las definiciones –no más allá de marzo de 2015 – nos hace pensar que el oficialismo hoy tiene su carta más firme para la batalla por la continuidad en García Aresca. El actual intendente tiene el poder y la exposición que le otorga el cargo y si su gestión es bien valorada por la ciudadanía, su crecimiento en las encuestas será inalcanzable para el resto de sus competidores internos. En ese escenario, la inteligencia estará en saber equilibrar deseos, ambiciones y sectores  para generar sinergía donde hay estancamiento, donde hay parálisis.

Las encuestas que manejan en el Palacio hablan de una buena imagen del intendente en los sectores independientes y no tanto en las barriadas mayoritariamente peronistas. Allí puede haber necesidades concurrentes de la dirigencia partidaria, con inserción barrial y el propio García Aresca.

El oficialismo tiene también en Llaryora y su buena imagen en la ciudad una carta fuerte para jugar y si éste ocupa una candidatura importante a nivel provincial en 2015 puede significar un plus, un “arrastre” que podrá capitalizar si logra un buen armado local.

El fracaso de la gestión de García Aresca, de esto no tengo dudas, sería el sepulcro de las aspiraciones de todos los eventuales candidatos oficialistas.

No estoy seguro de que exista cabal conciencia de esto entre algunos actores de la interna peronista.

Mejor San Francisco. Bernarte

Segunda fuerza electoral de la ciudad en las últimas elecciones municipales, esta fuerza política y su líder, Damián Bernarte, intentarán aprovechar la ausencia de Llaryora en la boleta electoral oficialista para dar la batalla por la intendencia.

Con un perfil neo peronista, pero con la libertad que le otorga tener su propio partido, Bernarte viene realizando un trabajo constante en los barrios y las instituciones de la ciudad que lo mantiene expectante en las distintas encuestas que se manejan en los corrillos políticos.

Sus posibilidades crecerían si la interna peronista deja muchos heridos y lograra sumar a algún dirigente destacado del oficialismo, al igual que si la gestión de GA no logra consenso popular.

En el caso de que el oficialismo no encause su interna, no es descabellado pensar en que pueda activar su diálogo con Llaryora para alcanzar algún tipo de acuerdo.

Bernarte también intenta sumar en las agitadas aguas del radicalismo donde algunos de sus punteros y dirigentes  ya se hicieron ver en sus habituales reuniones barriales.

Bernarte está al acecho. Si se dan las condiciones puede y quiere dar el “zarpazo”.

Frente Cívico, radicalismo y PRO. Roffe

Carlos Roffe es el otro dirigente que está bien posicionado en las encuestas y con posibilidades ciertas de dar la batalla electoral.

En un reciente diálogo que mantuvimos en AQUÍ AHORA ACTUALIDAD dejó en claro que tiene aspiraciones y que las mismas van de la mano de un acuerdo que integre el Frente Cívico con el radicalismo y, eventualmente, sectores del PRO.

Facundo Ferreyra también manifestó su intención de negociar un acuerdo con Roffe. El límite de los acuerdos opositores lo dejó claro:   “fuera de Bernarte, todos”.

El desafío allí es lograr una unión sólida, en torno de ideas claras, que no hagan presagiar divisiones en el ejercicio de un eventual gobierno municipal.

Muchas de las heridas generadas en el las elecciones de 2003, cuando Roffe dio un portazo al radicalismo, van quedando en el pasado y la necesidad de los radicales de dar pelea en serio por el poder pueden generar las condiciones adecuadas para un frente electoral que, bien gestionado, puede ser una alternativa real en 2015.

La política tiene una dinámica enorme que impide pronósticos definitivos porque cualquier error, se puede pagar muy caro con un cambio de escenario inesperado. Es por ello que el futuro de cada uno de estos actores depende de sí mismo y, eventualmente, de los errores del otro.

Veremos quién decide mejor y estaremos allí para comentarlo.

One thought on “Política de entrecasa

  1. Los empleados de la Univ.Tec.Nacional de San Francisco a partir del lunes las autoridades le impusieron que para seguir cobrando el mismo sueldo tienen que trabajar una hora mas por dia o si siguen trabajando la misma jornada se les reduce el mensual… no hay derechos…

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