Festival del Humor, la Buena Mesa y la Canción. Lo que quedó, lo que debiera venir

Festival del Humor, la Buena Mesa y la Canción. Lo que quedó, lo que debiera venir

Si bien aún resta conocer el costo final que tuvo para el municipio la organización del Festival, entendemos que se pueden ir sacando algunas conclusiones sobre esta 14ª edición.

Hay que comenzar apuntando que fue, por lejos, la más convocante en materia de público y, por tanto un éxito.

En este sentido, ésta edición ha dado un salto de calidad importante y configura su realización como uno de los eventos destacados en la agenda anual. San Francisco, a través de sus gobiernos y de sus instituciones, viene planteando desde hace mucho tiempo la necesidad de conformar una agenda anual que cuatro o cinco eventos “fuertes”, que consoliden a la ciudad como el centro de una amplia región tanto en lo económico como en lo político, social y cultural.

Este Festival va en camino a ser uno de ellos y este año se avanzó en ese sentido.

Quedó claro, en nuestra opinión, que la convocatoria masiva depende casi exclusivamente de los artistas que constituyen el número central.

Las colectividades, su oferta gastronómica son un buen marco, hay que trabajar para mejorarla y ampliarla pero la masividad está dada por los espectáculos centrales.

Para garantizar que los principales artistas del país o del exterior estén presentes en la próxima edición hay que trabajar con mucha anticipación.

Hay que trabajar en una grilla de espectáculos que acompañen al show central que estén a la altura de las circunstancias. En esta edición hubo algunos que no lo estuvieron en nuestra opinión, tal el caso de Noelia y la Mole cantando, o la Chica Chicle, que puede cantar bien, pero que no estaba en la programación y menos para hacer de telonera de Axel.

El precio de las entradas, en nuestra opinión, tanto para el campo como para el óvalo fue adecuado a la calidad de los números centrales.

La televisación es un aspecto central para lograr difusión a nivel nacional y por ello se justifica la emisión por canales provinciales y nacionales, aunque ésto no debería excluir a la televisión local.

Para el horario de televisación es muy importante concentrar las mejores presentaciones y garantizar que el espectáculo central sea televisado íntegramente, como sucedió el sábado con La Oreja de Van Gogh y no lo que ocurrió el domingo, donde la gente que siguió la televisación esperó hasta  tarde la llegada de Axel y solo pudo disfrutar un par de temas.

Tal vez hayamos llegado a un punto donde, imitando ejemplos exitosos, la organización del Festival del Humor, la Buena Mesa y la Canción deba profesionalizarse para hacerlo más eficiente, algo que, seguramente, ya se estará analizando en esferas del gobierno y la oposición en San Francisco.

El Humor, en esta edición, no tuvo mayor peso. Hay que tener cuidado con la reiteración de los show. Si no van a venir las figuras principales del humor cordobés y nacional, tal vez deba estar presente, pero en un lugar menos destacado de la grilla.

Pasó la 14º edición de este Festival y nos deja sensaciones agradables, hubo mucho público el sábado y el domingo y los artistas principales estuvieron a la altura de las circunstancias. Debemos ir por más y en ese sentido van nuestras apreciaciones en esta columna.

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