El giro “peronista” de Macri

El giro “peronista” de Macri

El líder del PRO y candidato a presidente, Mauricio Macri declaró ayer que reivindicaba “100 por ciento las banderas del peronismo”. Antes había oficializado un acuerdo con Carlos Reutemann, del PJ santafesino. Según los encuestadores, la alianza con Carrió no mejoró la intención de voto del actual jefe de Gobierno porteño, que ahora se lanza a capturar a un sector del electorado justicialista.

El escenario electoral en la Argentina sigue todavía muy frío, aunque falten pocos meses para las primarias. La muerte de Nisman es el tema que marca agenda y sus derivados, como el enfrentamiento entre el Poder Judicial y el Gobierno, relegando la campaña a un segundo plano.

Los tres candidatos con más intención de voto han optado por la prudencia, ya que demasiado turbulentos son los tiempos que corren y nadie está dispuesto a dar un paso en falso. Mucho más teniendo en cuenta la paridad que hay entre ellos en intención de voto. Desde hace unos meses, Scioli es quien encabeza las encuestas, seguido muy de cerca por Massa y Macri, a punto tal que la mayoría de las consultoras prefiere hablar de ‘empate técnico’.

Aunque todos especulan, el único que se animó a mover algunas fichas en el tablero de ajedrez fue Mauricio Macri. Tal vez tratando de poner en práctica eso de ‘el que no arriesga, no gana’. O quizás obligado por las circunstancias y los sondeos que ubican a Scioli y Massa en una eventual segunda vuelta, más allá de la ajustada diferencia.

Primero fue el acuerdo con Elisa Carrió. Macri olvidó las mil y una críticas de Lilita para ampliar su construcción política. Pero la alianza le valió más problemas que beneficios. Generó revuelo al interior del PRO y no mejoró en las encuestas.

En ese contexto puede entenderse el nuevo pacto del jefe de Gobierno porteño, ahora con Carlos Reutemann. El Lole, que estaba borrado de la escena política, sorprendió a todos y salió a bancar al ex presidente de Boca. Incluso no descartó la posibilidad de acompañarlo en una fórmula presidencial y apoyó la candidatura de Del Sel por la gobernación de Santa Fe.

En su discurso, Macri pretende mostrarse como un nuevo paradigma a la hora de hacer política, distante de las cuestiones partidarias. Trata de instalarse como un candidato plural, de diálogos y consensos, capaz de conformar equipos de gobierno que no estén ‘contaminados’ con los vicios de los partidos, apostando por frentes electorales amplios. En definitiva, canaliza cierto deseo social de mayor tranquilidad en tiempos de crispación al límite. Por eso se cuida incluso de las críticas al propio Gobierno Nacional.

Pero más allá del terreno de las palabras y del análisis discursivo, la estrategia de Macri es bastante clara: los votos que no pudo sumar de centro izquierda con Carrió, tratará de sumarlos con la centro derecha justicialista de la mano de Reutemann. He aquí la explicación lisa y llana de su giro “peronista”.

Nada para criticar. Te puede gustar o no. Pero lo que Macri está mostrando es una genuina ambición de poder y gran capacidad para leer cierto clamor de la ciudadanía. Siempre hábil para las apuestas.
Siempre lejos de la actitud temerosa de otros, que prefieren hacer la plancha. Como están desparramadas las fichas,  le puede alcanzar para ganar las elecciones. Si es el presidente que Argentina necesita ya es otra discusión.

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