Córdoba y una dura bofetada al kirchnerismo

Córdoba y una dura bofetada al kirchnerismo

“Los cordobeses son una masa. Marcan el rumbo de la argentina”. Con una simple frase Mauricio Macri intentó agradecer a Córdoba el masivo apoyo que le brindó este domingo a su candidatura presidencial. De esta manera el líder de Cambiemos destacó el preponderante papel de la provincia que en los últimos años se transformó en un emblema nacional del voto anti K. Sólo en el 2011 el Frente para la Victoria obtuvo una victoria de la mano de Cristina Fernández de Kirchner obtuvo el 37 porciento de los votos, en unas elecciones nacionales en las que se impuso cómodamente. En la capital provincial en ninguno de los comicios celebrados este año logró superar el 20 porciento. Con esos números en la mano, el sciolismo buscó replantear su estrategia. Sin embargo de nada sirvieron las continuas visitas de Daniel Scioli y de su esposa Karina Rabolini a estas tierras, ni la fuerte inversión realizada en materia de pauta publicitaria en los principales medios provinciales. Tampoco rindió mucho el coqueteo estratégico con funcionarios ahora “exdelasotistas” y hasta con intendentes radicales que terminaron enfrentados con los popes de su partido. Sólo tres puntos de crecimiento cosechó el Frente para la Victoria respecto a los números obtenidos en las PASO, porcentaje que trasladado al nivel nacional terminó siendo prácticamente intrascendente, muy lejos de las expectativas puestas en la previa electoral por los operadores naranjas.

En la provincia Cambiemos se impuso en 21 de los 25 departamentos cordobeses y en la capital provincial la diferencia fue sencillamente abrumadora, un golpe de knock out para cualquier partido. Macri consiguió casi medio millón de votos (492.124), lo que le permitieron superar el 60 porciento del padrón, un récord histórico en la ciudad que permanecía en manos de Luis Juez cuando este se impuso holgadamente en las municipales del 2003 superando el 50 porciento.

Explicar las razones de porque Córdoba enarboló semejante bandera anti K no es tarea fácil. Seguramente Daniel Scioli no sea el único culpable de esta debacle en territorio mediterráneo. Cristina Fernández de Kirchner no goza de buena imagen en Córdoba luego de que la provincia quedara en el centro de una fuerte disputa con la Nación. El delasotismo trabajó durante mucho tiempo el concepto de “cordobesismo”, llamando a defender los intereses locales frente a los embates del gobierno nacional y al parecer en las elecciones de este 25 de octubre, todos esos dichos tuvieron su eclosión.

Los cordobeses capitalinos aún guardan en sus retinas la imagen de la ciudad en llamas por la huelga policial que generó cientos de saqueos la noche del 03 y el 04 de diciembre del 2013, momento en que se señaló a Carlos Zaninni, actual vice de Scioli, como el responsable de bajar el pulgar al envío de gendarmes cuando los robos masivos ya hacían estragos.

De cara al balotaje no hay nada dicho. Seguramente Macri visitará la provincia en varias oportunidades, dialogará con representantes de todos los sectores y buscará retener la holgada diferencia obtenida el domingo. Scioli deberá replantear su estrategia y fortalecer alianzas que le permitan mejorar su imagen frente a los cordobeses.

Por el momento no está nada dicho, hay mucho en juego y seguramente vendrán días intensos de cara a la segunda vuelta del 22 de noviembre próximo.

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