Política de Entrecasa: En el último trimestre la política sale del letargo

Política de Entrecasa: En el último trimestre la política sale del letargo

El arranque del último trimestre del año viene con un sacudón a la modorra política en la que transitó el 2016.

Tras el triunfo de Ignacio García Aresca en las municipales del pasado 2015, el ambiente político local ingresó en una especie de letargo comprensible después de los grandes esfuerzos y despliegues realizados el año pasado con su secuela de elecciones PASO, locales, provinciales y nacionales en primera y segunda vuelta.

Sin embargo, en política nada es para siempre y el simple paso del tiempo que nos acerca al 2017, año de elecciones de medio término en las que la provincia de Córdoba renovará  9 de sus 18 diputados nacionales obliga a las estructuras políticas a comenzar a exteriorizar el debate sobre las estrategias, los discursos, las acciones y las candidaturas de cara a ese evento electoral en el que mucho se juega a nivel político tanto local, como provincial y nacional.

El primer evento que pone de manifiesto lo que señalamos fue organizado por la alianza que sostiene al gobierno nacional.

CAMBIEMOS organizó en San Francisco un primer encuentro Departamental que congregó a lo más granado de la dirigencia de los tres partidos que la componen: el PRO, la UCR y el Frente Cívico.

El oficialismo nacional necesita en 2017 un buen resultado electoral, por dos razones: en primer lugar acrecentar la cantidad de legisladores propios en el Congreso Nacional; esto es relevante pero no definitivo porque gane o pierda la elección, la relación de fuerzas en ese espacio no se modificará sustancialmente, salvo que ocurra un triunfa arrasador o una debacle electoral y ninguna de éstas dos opciones se avizoran como posibles en el escenario político de éste momento del país.

La otra razón por la que necesita un buen resultado electoral,  que sería acrecentar el 35% que sacó en la primera vuelta el año pasado, tiene que ver con legitimarse políticamente para encarar los dos últimos años de gestión, críticos para la continuidad del proyecto político que encarna Mauricio Macri.

El factor que determinará en gran medida el éxito o el fracaso de CAMBIEMOS el año que viene tiene que ver con la evolución de la economía. Sin señales claras y concretas de mejora, Macri y su gente tendrán pocas chances de salir airosos del examen electoral.

El manejo de esa variante está fuera del alcance de los dirigentes locales y regionales de la alianza oficialista. Lo que sí pueden hacer es organizarse, definir el discurso y perfilar las candidaturas.

Eso es lo que comenzaron a hacer en San Francisco el pasado viernes. Definieron una Mesa Departamental plural para contener el debate y perfilaron el discurso con el que intentarán convencer a los habitantes de la región para que los apoyen.

San Justo es el segundo distrito electoral después de la Capital y en las últimas dos décadas se transformó en un bastión electoral de Unión por Córdoba. Las diferencias que obtuvo el peronismo en las elecciones provinciales fueron determinantes para la sucesión de triunfos electorales que suman De la Sota y Schiaretti desde 1998 hasta la fecha.

Revertir ésta realidad es uno de los argumentos que los dirigentes de San Justo esgrimirán para ubicar un hombre de la región en lugares destacados de la corta lista de 9 diputados nacionales, de los cuales, con una buena elección, entrarán 4, número exiguo para el reparto provincial y más si de las candidaturas, la mitad es posible que deban ser mujeres.

CAMBIEMOS tiene serios problemas con éstas definiciones porque las tres fuerzas políticas que lo integran aspiran a poner en las listas nombres como Ramón Mestre, Diego Mestre, Oscar Aguad, Baldassi, Juez y la lista sigue casi hasta el infinito.

Para definir éste intríngulis están las PASO dicen los radicales, mientras que el PRO aspira a que la última e indiscutida palabra la tenga Mauricio desde la Casa Rosada sabedores de la debilidad de su estructura territorial.

En el Departamento San Justo hay liderazgos que asoman para colarse en esas listas y allí hay que mencionar a Mauricio Cravero, intendente reelecto de Arroyito y precursor en el radicalismo por su apoyo a Macri, también por la UCR está Vicente Costamagna, presidente de la UCR Departamental e intendente reelecto en dos ocasiones de Balnearia, también asoma el intendente Bría de Morteros, aunque está recién en los primeros meses de su gestión en Morteros.

Por el lado del PRO, la dirigencia sanfrancisqueña impulsa la figura de Luciano Stoppani, pensando en la elecciones de 2017 como un paso de posicionamiento de cara a la elección local de 2019.

En el plano discursivo, Roffe en declaraciones a Radiocanal dejó entrever que, lógicamente, apoyarán sin cortapisas la gestión de Macri y disputarán a UPC la “factura” de la obras que, por ahora se anuncian y licitan para la región como la Autopista “San Francisco-Río Primero”; los arreglos en la Ruta Nacional 158; los acueductos en el noreste de San Justo y los gasoductos.

En Córdoba en general y en la región en particular se va a dar un debate un tanto distinto al que se perfila a nivel nacional porque acá casi no hay kirchnerismo con potencial electoral con quién confrontar mientras que UPC se plantó como antikirchnerista y con un discurso de apoyo crítico al gobierno de MM lo cual le permite disputar la “factura” de lo bueno que exhiba el gobierno y liberarse del costo de lo negativo que vaya acumulando la gestión de CAMBIEMOS.

También piensan los peronistas cordobeses en “provincializar” el debate, entusiasmados con encuestas que les indican un grado de aprobación de la gestión de Schiaretti que rozaría el 60%.

Mucha agua pasará debajo del puente pero lo cierto es que el último trimestre ya muestra movimientos políticos que definirán el año electoral que se viene.

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