POLITICA DE ENTRECASA: ¿Cómo analizar una elección “al cuete”?

POLITICA DE ENTRECASA: ¿Cómo analizar una elección “al cuete”?

Restan  cuatro días de campaña y una semanita para que todos, obligados por la ley, vayamos a las urnas.

Difícil analizar una elección sin sentido y que tendrá pocas o nulas consecuencias para todos y cada uno de los argentinos.

Se conoció una encuesta hecha en Córdoba por la Consultora Delfos hace unos días que sí me resultad creíble cuando dice que el 45% de los habitantes de la provincia no sabe a quién votar el 13. Si preguntamos que son las PASO, ese porcentaje seguramente subiría.

A partir de ese dato, poca o nula credibilidad de cualquier encuesta de intención donde votos donde la mitad de los encuestados es indeciso o no sabe qué se vota, o no sabe que se vota.

Las Primarias deberían ser para definir los candidatos de los partidos para la elección “en serio”, pero sucede que esos candidatos ya están definidos, de modo que su utilidad queda reducida a una especie de testeo de opinión pública, de gran y costosa encuesta obligatoria, pero esto también tiene escasa utilidad porque faltarán más de dos meses para la elección real y mucho puede modificar la opinión de los ciudadanos lo que suceda en ese interregno.

Las dificultades para en análisis político son múltiples y variadas y podemos enumerar algunas de ellas.

– Hay un claro desconocimiento del sentido de las PASO por parte de la ciudadanía.
– Los propios candidatos y las principales figuras de cada fuerza política dicen que las PASO no sirven para nada.
– La mitad de los cordobeses no sabe aún por quién votará.
– No hay discusión electoral entre los candidatos porque hablan de cosas distintas: Baldassi repite el discurso de Cambiemos a nivel nacional y Llaryora habla de la realidad provincial y de federalismo casi sin puntos de contacto unos con otros.
– El votante puede priorizar el debate nacional y hacer una opción, pero el mismo votante, puesto a definirse por la realidad provincial puede tomar otra y en nuestra ciudad, resta saber si la localía de Llaryora será un elemento definitivo para definir el voto.

Sin embargo, más allá del resultado, pocas o ninguna duda se despejará el 14 de agosto porque ya se sabe quiénes son los candidatos y por tanto no hay “primaria”; en términos de resultados, si gana Cambiemos es muy probable que esté lejos, muy lejos del 70% que le dio la presidencia a Macri, por lo que cabrá una lectura crítica en ese sentido. Si gana UPC, Cambiemos tendrá el tiempo suficiente para modificar su estrategia y procurar un resultado distinto en las elecciones de octubre.

Para Baldassi, si gana Cambiemos, muchos dirán que en realidad ganó Macri, lo mismo para Llaryora con Schiaretti.

Todos ya tienen preparados los argumentos y contraargumentos para el día 14 de modo que la discusión quedará en una especie de “empate” que se dirimirá en la elección “en serio”  que es la que define cuantos diputados nacionales enviará al Congreso cada fuerza política y esa elección no es el 13 de agosto sino el 22 de octubre.

Claramente estamos ante una elección intrascendente, sin sentido. En el Cafetín diríamos, una elección “al cuete” –bueno, en realidad utilizaríamos otra palabra-.

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