POLITICA DE ENTRECASA: “divide y reinarás”

POLITICA DE ENTRECASA: “divide y reinarás”

«Divide y reinarás», derivado del dicho latino Divide et impera y proveniente del latín « Divide ut regnes », la frase de dudoso origen se le ha atribuido a Filipo de Macedonia (382-336 AC), padre de Alejandro Magno (356-323 AC) y también al emperador romano Julio César (culturizando.com)

 

La premisa es sencilla, contundente, aunque no infalible: si los adversarios, políticos en este caso, están divididos, las posibilidades de ganar de quién gobierna son mayores.

Lo que no está claro en este caso es si esa división se debe a “operaciones” del oficialismo o a la impericia de los opositores.

En términos electorales, cuando la elección es directa, el oficialismo con poco más de un tercio, puede vencer a la oposición, a pesar de que su propuesta es criticada por más de seis de cada diez votantes.

El peronismo cordobés, tras 20 años de ejercicio del poder en la provincia, parece haber encontrado en esta fórmula, la posibilidad de mantenerse en el oficialismo, incluso con un nivel de renovación en sus candidaturas que habla de un claro plan de generar un trasvasamiento generacional en el ejercicio del poder.

Es ese uno de los objetivos centrales que persiguen las candidaturas a vice gobernador del varíllense Manuel Calvo y la de intendente y vice de Córdoba de Martín Llaryora y Daniel Paserini.

La división de Cambiemos, a priori, reparte votos opositores a Schiaretti entre ambos candidatos con potencialidades, divide esfuerzos y recursos económicos para enfrentar al poderoso aparato de Hacemos por Córdoba.

Tal como nos señalara en un análisis para Radiocanal el periodista Eduardo Bocco, “jugaron para Schiaretti asegurándole prácticamente el triunfo”.

La única luz de esperanza en términos de estrategia electoral es que ambos espacios logren involucrar a los cordobeses en el enfrentamiento Mestre-Negri y en número importante se vuelquen a votar en esos espacios para dirimir esa disputa.

Es difícil que eso ocurra porque, además, hay otras 10 fórmulas para gobernador y vice que  atomizarán el voto opositor y para sumarle más datos favorables al oficialismo, a último momento se bajó la fórmula Kirchnerista encabezada por Pablo Carro. Esos votos, refractarios en general a Schiaretti, no tendrán otra opción que votarlo si priorizan generar una derrota a Cambiemos que tenga una lectura nacional que debilite al macrismo.

Schiaretti sumó además a ex kirchneristas como Eduardo Accastello, Damián Bernarte y otrora radicales como Esteban Avilés, intendente de Carlos Paz.

En San Francisco ocurre algo similar.

Los críticos a la gestión de García Aresca dividirán sus votos en siete candidaturas.

El armado provincial se trasladó a la ciudad y Hacemos por Córdoba sumó a Mejor San Francisco a través de la Damián Bernarte, su líder y fundador, que encabezará la boleta de concejales.

Bernarte era, en las encuestas previas, el único contendiente que sumaba más de 20% de adhesiones.

Cambiemos, que había logrado una lista de consenso en la ciudad encabezada por Luciano Stoppani y generaba la posibilidad de sumar a la mayoría de los votos opositores, vio estallar esa inteligente estrategia al son de la división provincial y el radicalismo llevará sus candidatos propios encabezados por Cristian Canalis.

El kirchenrismo local, si bien se quedó sin candidato provincial por la baja de Pablo Carro, irá con candidatos municipales y buscará consolidar una cantidad de votos que le permita a Andrés Romero terciar en el tablero político local.

El espacio del progresismo deberá disputarlo con los candidatos de la izquierda, entre ellos, la única mujer que aspira a la intendencia, en representación del MST-Nueva Izquierda, Lorena Monesterolo y el candidato del Frente de Izquierda de los Trabajadores, Marcelo Gaitán.

Los candidatos de Cambiemos por su parte, además de ser dos, tendrán competidores por el voto de la derecha en Germán Cassinerio, por el Partido Libertario, que tiene a José Luis Espert como referente nacional, y a Emiliano Oyola por el partido Encuentro Vecinal.

La máxima con la que comenzamos esta columna se cumplió a pie juntillas y todo indica que los oficialismos se encaminan hacia la victoria.

Peroooo…política no es matemática. Dos más dos pueden no ser cuatro. Hay una campaña de 45 días por delante y siempre estará abierta la posibilidad de generar, con inteligencia, voluntad y recursos una “fenómeno electoral” que ponga en entredicho lo que parece cierto.

El 26 de marzo, fecha en la que comienzan las campañas, empezaremos a dilucidar esta posibilidad, remota, pero posibilidad al fin.

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