POLÍTICA DE ENTRECASA: parte del futuro político de algunos dirigentes locales se dirime en esta elección presidencial

POLÍTICA DE ENTRECASA: parte del futuro político de algunos dirigentes locales se dirime en esta elección presidencial

El 27 de octubre se vota en San Francisco para presidente de la nación y para diputados nacionales por Córdoba.

La incidencia electoral de nuestra ciudad en una elección nacional es ínfima, sin embargo, el resultado potenciará o limitará la proyección política de varios de los principales dirigentes políticos de la ciudad.
Ignacio García Aresca obtuvo su reelección, el principal de sus objetivos políticos ya lo logró, sin embargo, el resultado electoral del 27 condicionará su capacidad de gestión ante el gobierno nacional electo y su proyección política en el escenario provincial.

Hoy por hoy es uno de los principales dirigentes del interior provincial, le ofrecieron integrar el gabinete del gobernador pero, por ahora, prefiere la intendencia y operar provincialmente desde le Mesa Provincia-Municipios donde ocupa un espacio destacado.

El resultado en las PASO de la boleta corta de Hacemos por Córdoba en San Francisco estuvo por debajo de la media provincial. Nadie se lo reprochó de modo directo, pero conoce la entretela política y sabe que eso no puede volver a suceder el 27.

Quiere y necesita llevarle a Schiaretti un buen resultado en esta ocasión.

Para eso diseñó un plan de acción donde se propone movilizar al peronismo de la ciudad “como si fuera una elección municipal”.

Habrá publicidad específica para San Francisco, le pedirá por todos los medios posibles a los sanfrancisqueños que voten al presidente que les guste pero que acompañen ese voto con la boleta de diputados nacionales “de Juan”. Utilizará los medios masivos de comunicación, las rede sociales, la publicidad callejera.

Cada grupo, agrupación y dirigente que integra su espacio tendrá actividades de movilización que consistirán en reuniones barriales de todos los tamaños, reuniones institucionales, visitas particulares, movilización el día de la elección, todo con el objeto de vencer el principal escollo de la propuesta: la necesidad de que el votante corte de la boleta.

Para eso se preparan, ya desde este fin de semana, para repartir boletas cortadas “a la carta”, es decir que le prepararán la boleta corta con el candidato presidencial que el votante prefiera y les pedirán que vayan con ese voto preparado a la elección y lo utilicen para insertarlo en el sobre y luego en la urna.

El objetivo es claro, llegar, de mínima, al 18% de votos que es lo que necesita el peronismo cordobés para pelear la posibilidad de ingresar tres diputados nacionales propios.

García Aresca sabe que en Córdoba  medirán el resultado electoral de San Francisco y que si logra el objetivo las puertas a espacios provinciales se le abrirán de par en par.

A su vez, el intendente está armando el equipo que lo acompañará en su segunda gestión donde piensa introducir algunos cambios y tendrá la novedad de la convivencia con Damián Bernarte, su aliado en la elección pasada.

Utilizará entonces esta campaña electoral para medir el compromiso de los principales dirigentes de su espacio y de esa evaluación dependerá el lugar que les otorgue en la gestión 2019-2023. Todos lo saben y eso actuará como un fuerte “combustible” en los próximos 20 días de campaña.

El 27 de octubre pasadas las 21 horas sabremos si su estrategia dio o no resultado.
También mira el escenario nacional.

No puede jugar de modo directo con ningún candidato porque obedece la estrategia del gobernador, sin embargo, le hizo saber a Sergio Massa y a Carlos Caserio, que no impedirá que sus dirigentes, si así lo deciden, militen la boleta corta con la de Alberto.

Cree que con eso será suficiente para abrir las puertas del gobierno nacional para el caso que el nuevo presidente sea Fernández.

Por el lado de Cambiemos, se juegan algunos cargos nacionales que ocupan en la ciudad. Si bien en San Francisco el resultado fue y posiblemente vuelva a ser favorable a Macri, la posibilidad de perder la elección nacional los pone ante un escenario done el único espacio institucional será el concejo deliberante ya que el municipio y la provincia le son esquivos.

Esta situación los obligará a redoblar esfuerzos si quieren dar pelea en 2023, ya sin posibilidades de gestionar ante ningún nivel del estado, pero también sin responsabilidades por las que dar cuenta.

Para el radicalismo es una elección más que incómoda porque están en Cambiemos pero no les gusta Macri ni como candidato ni como gobernante así que miran la posibilidad de reformularse en un escenario de oposición en todos los niveles del Estado después de este turno electoral.

Andrés Romero, kirchnerista puro, militará, como lo hizo en las PASO, la boleta completa de Alberto. Logró un importante objetivo político y será concejal por mérito propio en el próximo período.

La posibilidad de que Alberto sea presidente le abre más puertas a nivel nacional y será interesante ver, si se dan estas circunstancias, cómo se mueve en su relación con García Aresca y con el peronismo provincial.

Lo dijimos al principio de esta columna, los votos de San Francisco en una elección nacional son una gota en un río, sin embargo, para los principales dirigentes de la ciudad, será importante en su carrera política y determinará, como en el juego de la Oca,  avanzar o retroceder varios casilleros.

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