SPOT parece un juguete, pero no lo es

SPOT parece un juguete, pero no lo es

Todos los fanáticos de la robótica venimos siguiendo a este fenómeno creado por Boston Dynamics desde hace tiempo. Pero, ¿quién o qué es realmente SPOT?, y lo más importante: ¿tiene lugar en el mercado actual?

SPOT es un robot autónomo, con un tamaño similar al de un perro, increíblemente ágil, capaz de subir escaleras, abrir puertas y atravesar terrenos irregulares con una facilidad nunca antes vista; pero también es lo suficientemente pequeño como para poder usarlo en interiores. Se mueve aproximadamente a unos 6 km/h, posee una autonomía de 90 minutos y tiene la capacidad de cargar con 14 kg. y transportarlos con total normalidad por terrenos muy complejos. Gracias a su protección contra lluvia y polvo y la envidiable capacidad de autocontrol, puede acceder a donde los robots con ruedas no acceden y lleva cargas útiles con mejores prestaciones que los drones aéreos. Es verdaderamente una obra de arte de ingeniería.

¿Las aplicaciones de SPOT?, solamente las limita la imaginación de los desarrolladores. Ya hemos visto videos de este robot hace años haciendo inspección en grandes obras de construcción o minería, tomando fotos con su cámara de 360° y enviando el reporte diariamente a su dueño sobre el estado de avance del proyecto. También se lo utiliza para inspeccionar medidores de presión, temperatura y otras variables en tuberías de empresas petroleras, químicas, eléctricas u otras, evitando exponer a una persona a recorrer grandes distancias, con accesos muy restringidos, muchas escaleras y temperaturas sofocantes.

En ambos casos, los usuarios de SPOT monitorean todo desde sus oficinas en tiempo real, sin la necesidad de moverse de su escritorio. La versatilidad en el control de esta unidad es absoluta. Al integrarlo con software y sensores, el robot puede realizar tareas de todo tipo, desde documentar el progreso de la construcción hasta monitorear entornos remotos. Los operarios pueden crear métodos personalizados para controlar a SPOT, programar misiones autónomas, diseñar “cargas móviles” para ampliar las capacidades del robot e integrar la información de sensores en las herramientas de análisis de datos.

Si bien hace tiempo que se viene utilizando a SPOT en diferentes tipos de industrias a través de su programa “Early adopter” (para personas que quieren usar el producto apenas sale a la luz), el 16 de junio pasado Boston Dynamics lo lanzó al mercado. Con un módico precio que ronda los U$S75.000, cualquier persona puede adquirir el kit básico de SPOT, que cuenta con el robot, dos baterías y toda la sensórica, software y cámaras para navegación autónoma integradas.

Gracias a esto, ya hemos visto a este robot utilizándose en clínicas, con una tablet en su frente y una conexión de video al dispositivo móvil, en donde los doctores pueden hacer su recorrido, paciente por paciente, desde su casa o consultorio, pero hablando e interactuando con ellos a través de SPOT. También se lo está utilizando para entretenimiento (circos, teatros u otros espectáculos), investigación aplicada y seguridad pública. Durante la pandemia de COVID-19, en las plazas de Singapur se monitoreaba el distanciamiento social con varios “perros” diseminados en toda la superficie de los espacios públicos, reduciendo la circulación y la posibilidad de contagio de los agentes de control.

También se están rompiendo paradigmas con estos “sabuesos”, implementándolos en el agro de menor escala. La inspección de cultivos y frutas de invernadero, incluso hasta su cosecha a través de uno de sus accesorios más conocidos, el “Spot arm”. Y hace poco terminó de dejar sin palabras a sus seguidores cuando se lo utilizó para “arriar” un rebaño de ovejas en las montañas de Nueva Zelanda, de forma remota.

Los creadores de SPOT están muy entusiasmados con el impacto que puede generar la venta masiva de este robot. Esta empresa radicada en Waltham (Massachusetts), una ciudad de una envergadura similar a la nuestra, es líder mundial en robots móviles, y posee varios prototipos a la espera de los resultados de la implementación de SPOT en la sociedad. Tal vez el más esperado de ellos sea el humanoide de nombre “Atlas”, con capacidades motrices sorprendentes. Solo para imaginar el grado de involucramiento de los ingenieros de Boston Dynamics con sus proyectos, basta saber que se llevaron un SPOT cada uno a sus casas durante la cuarentena para evaluar su performance en tareas domésticas comunes.

El impacto de SPOT no tiene antecedentes y recién empieza. No sé si será “el mejor amigo del hombre”, pero es un amigo que vino para quedarse, aprender, evolucionar y colaborar en tareas cotidianas. La era de la robótica móvil, colaborativa y “familiar” apenas está comenzando.

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