Después del supermartes: la incertidumbre continúa

Después del supermartes: la incertidumbre continúa

Dr. Carlos R. Miranda*

Los resultados de las elecciones internas de los partidos Demócrata y Republicano del 5 de febrero, conocidas como el «supermartes», han prolongado la campaña electoral por lo menos, por ahora. El senador John McCain y la senadora Hillary Clinton consolidaron sus respectivas posiciones pero sin lograr resultados contundentes. Los resultados demostraron que, ni siquiera una ola electoral de esta envergadura pudo decidir el panorama. En el partido Republicano, quizás el resultado más inesperado fue el desempeño del gobernador Mike Huckabee, a quienes muchos ya consideraban con muy pocas posibilidades. El antagonismo entre los dos candidatos principales, el senador John McCain y el gobernador Mitt Romney se acentuó en los días previos a las elecciones, ante la intervención del excandidato presidencial Bob Dole, para prevenir el constante ataque contra McCain de varias personalidades del periodismo. El senador McCain, a pesar de continuos problemas para atraer los votos conservadores del partido, logró victorias que le permiten consolidar su posición. En el partido Demócrata, la senadora Hillary Clinton y el senador Barack Obama se dividieron los delegados de manera más o menos pareja y siguen muy parejos en cuanto a la cantidad de delegados.

Las campañas internas continúan sin que los partidos hayan consolidado a sus respectivos candidatos. Esto ha ocurrido por ciertos factores que vale la pena hacer notar. En primer lugar, la posibilidad de definición era mucho más factible en el caso de los Republicanos porque los estatutos partidarios de la mayoría de los estados establecen que con un triunfo a través de una simple mayoría, el candidato recibe todos los delegados de dicho estado. Los Demócratas en cambio, otorgan los delegados de manera proporcional a los votos recibidos, y en algunos casos, como California, un triunfo realmente importante, no produce ninguna ventaja en la cantidad de delegados. Por eso, tanto la senadora Clinton como el senador Obama recibieron suficientes delegados al ocupar el segundo puesto, que la situación sigue sin resolución. En el caso de los Republicanos, la tendencia hacia la elección de John McCain como candidato se ha solidificado, si bien no alcanzó la cantidad de votos necesaria para lograr convertirse en candidato de su partido. La verdadera sorpresa fue el gobernador Huckabee, quien obtuvo más triunfos que el gobernador Romney.

La falta de definición crea varios problemas para ambos partidos. Ante la división del electorado, quizás entre propugnan una postura partidaria ortodoxa versus una postura más amplia, queda claro que el desgaste de los candidatos va a ser un factor de importancia en las elecciones de noviembre. Este ciclo electoral, ante la perspectiva de un Presidente que no puede ser reelecto, un Vicepresidente sin interés en participar, dejó completamente abierta la elección y eso permitió la candidatura de múltiples candidatos. La contienda electoral se inició un año antes de que se realizara la primera elección en Iowa. La prolongación de las confrontaciones partidarias desgasta a los candidatos, crea divisiones en los partidos, y obliga a tener que redefinir las candidaturas una vez terminadas las elecciones internas con vistas a la puja final. Algunas voces comienzan a indicar que este año, la reconstrucción de la unidad partidaria será una tarea mucha más compleja que en años anteriores.

De mientras sigue esta incertidumbre política, las malas noticias económicas siguen apareciendo. Durante el mismo «supermartes», los índices financieros sufrieron un deterioro bastante serio (el peor durante los últimos 12 meses), como consecuencia de que el sector servicios ha empezado a mostrar indicadores que preocupan. Ante una economía que ciertamente depende del sector servicios, esta noticia contribuye a la expectativa de que una recesión, quizás de corta duración, es inminente. La preocupación económica sigue siendo la cuestión fundamental de todos los votantes.

Esta incertidumbre parece beneficiar a los candidatos de manera diferente. Para el senador Obama, cuanto más tiempo dure la contienda, más posibilidades tiene porque en varios estados estaba lejos de tener ninguna posibilidad hace apenas dos o tres semanas. La cantidad de votos que ha captado en tan poco tiempo permiten vislumbrar que este proceso de acercamiento entre votantes y candidato podría continuar. En cuanto al partido Republicano, la gran sorpresa ha sido los resultados obtenidos por el gobernador Huckabee, que se ha convertido en el gran obstáculo del gobernador Romney, en su esfuerzo de demostrar que es el «verdadero» representante de la franja conservadora del partido. La otra cara de la misma moneda es que el senador John McCain logra  captar votos de independientes, muchos de los cuales no pueden participar en las elecciones primarias por no estar afiliados a ningún partido. Visto desde la perspectiva actual de división dentro de los partidos, no resulta imposible pensar que el candidato que sea capaz de captar la mayor cantidad de votos «independientes» el próximo noviembre podría convertirse en el próximo líder de los Estados Unidos.

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*El Dr. Carlos R. Miranda, sociólogo y politólogo argentino, reside en los EE.UU. desde 1981. Ha sido profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Connecticut, la Universidad de Tampa y la Texas Christian University. 

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