Las opiniones de Dr. Grondona

Las opiniones de Dr. Grondona

Hemos leído con asombro en la columna de opinión del Dr. Mariano GRONDONA aparecida en la edición dominical de LA NACIÓN del 17 de octubre de 2004 un comentario suyo que revela que continúa siendo, en el fondo, el redactor e inspirador del Comunicado 150, que su arrepentimiento fue para revestirse de una apariencia democrática. 

La nota objeto de este comentario se refiere al fallo dictado por la CSJN en la causa iniciada por la Sra. Susana YOFRE de VACA NARVAJA en contra del MINISTERIO DEL INTERIOR en la que persigue el pago de una indemnización por el exilio forzoso al cual se vio obligada por la persecución de la que fue objeto ella y su familia durante el último gobierno militar, fallo que acogió el recurso extraordinario planteado por la nombrada, anuló la sentencia que había denegado el pedido indemnizatorio y ordenó se dictase una nueva resolución que acogiera el reclamo indemnizatorio. 

El Dr. GRONDONA, cito textualmente, comentando desfavorablemente la resolución de nuestro máximo Tribunal, afirma que “… ahora a través de la Corte, no solo se perdona, sino que se compensa monetariamente a los familiares de uno de los terroristas más sangrientos de nuestra historia” (sic). 

No puedo sino suponer que antes de emitir opinión el Dr. GRONDONA leyó el fallo y que la inteligencia del mismo no puede habérsele escapado dado que antes de ser periodista fue abogado, a lo que une su condición de profesor universitario y que por elección personal se encuentra habituado a frecuentar textos ajenos, lecturas de las que hace gala en forma continua. 

Aún cuando son campos diferentes, la crítica política no puede soslayar o prescindir de las nociones jurídicas elementales. Desde la elevada tribuna desde la que el nombrado sienta cátedra él es formador de opinión, por lo que si bien él es absolutamente libre de expresar las suyas sin cortapisas, pues ése es un derecho constitucional que reconoce la Carta Fundamental que en el pasado ayudó a pisotear, a lo que no tiene derecho es a falsear los hechos para imponer su visión de la historia y sus opiniones sobre cómo deben superarse los conflictos que nos enfrentaron en el pasado reciente. 

El derecho de expresar las ideas por la prensa, como todo derecho, debe ejercerse con responsabilidad, lo que supone, como mínimo, el sometimiento estricto a la verdad, y con mayor razón si el medio de difusión mediante el cual aquellas se difunden es uno que tiene la jerarquía e influencia de LA NACIÓN y si, en general, sus lectores no tienen acceso al fallo criticado, esto es que el único acceso al mismo es la visión crítica que el comentario expresa. 

La crítica que intentamos no supone, ni muchos menos, la defensa o justificación del terrorismo como método de acción política en general o la defensa de las organizaciones políticas locales que se identificaron bajo las siglas ERP, MONTONEROS, FARC u otros similares, o de sus dirigentes o de sus militantes de base, por muy de buena fe que hayan actuado en ellos. Estoy convencido que, lisa y llanamente, sin atenuantes, fueron criminales, que su accionar fue injustificable ética, política, histórica o jurídicamente y que fue un error que el Presidente MENEM, bajo pretexto de pacificar el país haya amnistiado a todos los responsables de la hecatombe que asoló a nuestro país, responsables que habían sido llevados a la justicia por decisión del gobierno que lo precedió. 

El Dr. GRONDONA no solo falta a la verdad cuando hace el comentario antes trascripto, ya que no es cierto que la Corte haya perdonado a la Sra. Susana YOFRE de VACA NARVAJA pues ella nunca estuvo acusada de nada, sino que además el articulista da por supuesto que ella era culpable, simplemente por su parentesco con el terrorista Fernando VACA NARVAJA, aplicando en su argumentación la doctrina de la seguridad nacional que llevó en el pasado a justificar el perseguir, secuestrar, torturar y eliminar físicamente sin forma de juicio alguno no solo a los integrantes o simpatizantes de organizaciones guerrilleras sino también a los que eran ideológicamente sospechosos, o supuestos o potenciales simpatizantes y a los familiares, amigos y vecinos de cualquiera ellos o a otra cualquiera otra persona que circunstancialmente estuviera cerca. 

En opinión del Dr. GRONDONA la Sra. Susana YOFRE de VACA NARVAJA es culpable de lo que le pasó por el sólo hecho de que era esposa y madre de dos personas que fueron víctimas del terrorismo de estado y, fundamentalmente, por ser además la madre de un notorio y feroz terrorista, Fernando VACA NARVAJA. 

El Procurador Fiscal, a cuyo dictamen se adhirió la Corte, por su parte expresó: 

“…que la actora tuvo que permanecer (asilada) y luego abandonar el país -sobre lo que no existen controversias- demuestran que su decisión de ampararse, primero, bajo la bandera de una nación amiga, y emigrar después, lejos de ser considerada como “voluntaria” o libremente adoptada, fue la única y desesperada alternativa que tuvo para salvar su vida ante la amenaza del propio Estado o de organizaciones paralelas o, cuanto menos, de recuperar su libertad pues, como desarrollo a continuación, considero que al momento de su decisión de extrañarse, ya sufría la mengua de tal derecho básico”. 

La Corte al acoger el planteo no se funda, como pudo haberlo ello sin necesidad de recurrir a otras normas específicas, en la antigua y permanente doctrina de que el Estado es responsable de los daños ocasionados por su accionar ilícito y que por ello está obligado a reparar plenamente los perjuicios, sino que eligió, siguiendo la opinión del Procurador Fiscal, receptar el planteo aplicando las normas legales específicas sancionadas por nuestro parlamento las que prevén indemnizaciones pecuniarias para aquellos que durante la dictadura militar fueron privados de su libertad. 

Señaló el Procurador al respecto que “La ley 24.043, que contempla la situación de las personas que “durante la vigencia del estado de sitio hubieran sido puestas a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, por decisión de éste, o que siendo civiles hubiesen sufrido detención en virtud de actos emanados de autoridades militares” (Art. 1º), tiene una finalidad reparadora de situaciones injustas, propias de la concepción absolutista y excluyente de todo disenso que imperó en esa etapa no lejana de la historia nacional, donde la persecución se extendió no sólo a la persona que se alzaba contra el régimen, sino a su familia, a sus bienes y hasta a su memoria […] Se encuentra insito en el concepto de detención de la ley en análisis, el confinamiento obligado de toda una familia -abuelos, hijos, cónyuges y nietos- en el recinto de una embajada extranjera, y su posterior exilio inexorable como único medio de torcer el destino de muerte que ya habían sufrido dos de sus integrantes”. 

Puede disentirse con el Procurador y con la Corte sobre el alcance de la ley 24.043 –de hecho en las instancias anteriores al fallo definitivo se había rechazado el reclamo por entender que la situación de hecho invocada por la reclamante no encuadraba en los presupuestos que habilitaban el reclamo-, lo que inadmisible es pretender descalificar el fallo con el argumento de que la reclamante, respecto de la que nunca existió acusación de haber incurrido en ilícito alguno o haber integrado la organización guerrillera de la que su hijo era un conspicuo dirigente, podía ser perseguida, detenida y aún desaparecida o entender que el fallo supone un perdón a la reclamante. Su exilio y el de 25 de sus familiares no fue voluntario sino que fue impuesto como el único medio de salvar su libertad y su vida. 

En palabras del Procurador Fiscal, que representó los intereses del Estado, “ […] las autoridades militares que detentaron el poder en ese período de la historia argentina asesinaron primero a su esposo y luego a su hijo, mientras que todo el grupo familiar Vaca Narvaja, conformado por veintiséis personas, fue perseguido políticamente y tuvo que buscar asilo político y diplomático en la embajada de México en Buenos Aires y, después de permanecer varios días sin poder salir de la sede diplomática porque las vidas y libertades de sus integrantes corrían serios riesgos, abandonaron el país bajo el status de refugiados políticos”. 

Ésos son los hechos escuetos. El Dr. GRONDONA, aparte de criticar políticamente el fallo, para lo que tiene pleno derecho, aunque sin incurrir en los excesos que puntualizamos, no aporta ningún hecho que acredite que las veintiséis personas del grupo familiar que se exilaron, ó alguna de ellas en forma individual, participaba en la organización terrorista en la que militaba Fernando VACA NARVAJA. 

Recordó el Procurador que la Corte “[…] ha considerado que, a los fines de la ley, la detención es equiparable al ostracismo [—] a mi modo de ver no puede ser sino así, si atendemos que, conforme enseña la historia, el castigo de extrañamiento se reservó, principalmente, para quienes disentían con el régimen; y que, por su extremada crueldad en cuanto involucra la prohibición de pisar el suelo natal, era considerado en la antigüedad como la mayor de las penas […] Por ello, no me cabe duda que también se encuentra insito en el concepto de detención de la ley en análisis, el confinamiento obligado de toda una familia -abuelos, hijos, cónyuges y nietos- en el recinto de una embajada extranjera, y su posterior exilio inexorable como único medio de torcer el destino de muerte que ya habían sufrido dos de sus integrantes”.

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